Organización Mundial de la Salud

Agosto 23 de 2007

El mundo está enfermo, según OMS

Una trabajadora de la salud toma muestras de sangre a una pariente de Ayu Srinadi, comerciante de aves que murió el lunes la isla de Bali (Indonesia).

La propagación de enfermedades infecciosas y males letales como el Sars; la peste de las ‘vacas locas’ y el sida, amenazan la salud global.

El planeta se debilita a un ritmo sin precedentes, con la aparición de una nueva enfermedad por año y más de 1.000 brotes epidémicos desde el comienzo del siglo, vulnerabilidad universal que solo puede yugularse mediante un pacto mundial de salud pública con reglas obligatorias para los Estados, estima la OMS en su informe 2007, que se conocerá hoy en Ginebra.

Al mortífero Síndrome Agudo Respiratorio Severo (Sars), surgido en el 2003, y a la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob (Vcjd), asociada a la encefalopatía espongiforme bovina (‘vacas locas’), se suma la amenaza de una pandemia de gripa humana que podría tener consecuencias calamitosas, subraya la OMS. 

Esta agencia de la ONU se inquieta por la propagación internacional de enfermedades infecciosas, el cambio climático, y los incidentes químicos, radionucleares o tóxicos. 

También por la multiplicación de los desastres naturales, que en el 2006 afectaron a 134,6 millones de personas y mataron a otras 21.342.  A todo esto, la OMS añade las consecuencias sanitarias de los conflictos y el bioterrorismo, con la diseminación deliberada por cartas de esporas de bacilo del carbunco potencialmente mortales, tras los atentados de Nueva York en septiembre del 2001. 

La OMS agrega las fiebres hemorrágicas del Ébola y Marburgo, la tuberculosis XDR, el virus de Nipah, el Sida y la todavía no totalmente erradicada poliomielitis, que han pasado a suplantar las preocupaciones de hace medio siglo: el cólera, la peste, la fiebre recurrente, la viruela, el tifus y la fiebre amarilla. 

La interdependencia económica y la interconexión electrónica han hecho un planeta de gran movilidad, con 2.000 millones de pasajeros que viajan anualmente a cualquier lugar, gracias a las compañías aéreas. 

Semejante tránsito humano pone en crisis las defensas nacionales tradicionales, insuficientes para contener la difusión de enfermedades, que se han incrementado en número de 40 en el correr de una generación, resume la OMS.

Los peligros de la salud de hoy se agazapan en las enfermedades emergentes y epidemiógenas, que acechan bajo el galopante crecimiento demográfico, las situaciones meteorológicas extremas y la rápida urbanización.  A ello coadyuvan las practicas agrícolas intensivas, el deterioro del medio ambiente y el mal uso de los antimicrobianos, alterando el equilibro de los microorganismos, sostiene la OMS.

Hacia un pacto sanitario global
Para enfrentar tales amenazas, la OMS ordena un plan de defensa colectiva con normas “vinculantes” para los Estados, que fortalezcan los sistemas nacionales de salud.  Exige mecanismos de alerta y vigilancia que combatan en su origen la aparición de nuevos males.  Y que contrarresten el pánico que desencadenan en las poblaciones las emergencias sanitarias, debido a la trasmisión en tiempo real de las noticias.

El respeto de un Reglamento Sanitario Internacional (RSI) que los Estados deben hacer entrar en vigor este año, guiará a los gobiernos a cooperar entre ellos, intensificando operaciones de contención rápida, consigna la OMS.  Su finalidad es tejer alianzas, evaluar riesgos y dar respuestas oportunas en el terreno, a fin de optimizar la protección que deben brindar las redes expertas de urgencia, para prevenir, detectar y calibrar eventos agudos de salud.

 Este RSI, concebido hace dos años, ahora reformado y que volvería a revisarse en el 2012, constituye un instrumento jurídico que dispone programas de asistencia mutua entre los países para sectores como el comercio, el turismo y la agricultura.  Por su intermedio la OMS espera que los gobiernos van a colaborar entre si, y coordinar campañas de prevención e intercambio de conocimientos y tecnologías, incluyendo agentes patógenos y otras muestras de laboratorios.

Juan Gasparini
Para EL TIEMPO
Desde Ginebra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s