L’HORTA
El españolito que quiere vivir y a vivir empieza su vida de lamentos, como ya pasaba en tiempos de Larra, pero multiplicado por 4 o 5 y en la era de la informática, cuando quiere tener iniciativa empresarial.
En primer lugar, si compra de un local donde abrir un negocio, gracias a que sus padres le avalan con su patrimonio y que ya han tenido el valor de tener un hijo estudiando en una universidad con el coste que le supone, y establecerse.
Resulta que si opta por una sociedad capitalista tiene que pedir un nombre al registro mercantil central, ya que los registros mercantiles no facilitan en la época de la informática dicho certificado en tiempo real.
El osado trabajador antes de constituir la sociedad tiene que acudir a la AEAT a pedir un CIF provisional, irregularidad manifiesta ya que si la sociedad no nace hasta la constitución e inscripción en el registro mercantil como es que se otorga ese número que puede ocasionar distorsiones en el trafico jurídico.
Aleluya ya tiene su cif y sus 3010 euros para montar su sociedad acude al notario quien le hará la escritura de sociedad, para llevarla al registro, pero ya tiene que pagar su primer impuesto por la constitución 30.10.- euros mas notario y registrador. Cuando se la ve mas felices que el notario le ha hecho la escritura acude al registro mercantil y dependiendo del oficial que le toque puede que le devuelva la escritura porque falta una coma.
Pero claro que si su actividad esta regulado sus desgracias no llegan solas, tiene que esperar a que el organismo correspondiente se lo permita, en cambio a los bancos y cajas de ahorros se les permiten que constituyan toda clase de sociedades en clara competencia desleal, ya que cuando dan perdidas van a papa estado y les subvencionan sus actividades aunque sean deficitarias.
Ahora bien si sus actividad tiene su colegio profesional tiene que acudir con su escritura a inscribirla no solo en el registro mercantil correspondiente sino que debe inscribirla en el registro de su colegio profesional, que en su vida profesional lo único que hara no es defender sus intereses sino simplemente cobrar unas tasas altas de colegiación para impedir que entren nuevos miembros.
Ya llevamos 4 registros públicos, pero la burocracia no termina hay por desgracia, sino que debe acudir a un nuevo registro público para la apertura de su establecimiento en la conselleria de turno de comercio y a su vez tiene que inscribirlo en el ayuntamiento de turno, pero es mas en dichas licencias de apertura no se pedirá lo mismo sino que los requisitos pueden ser dispares y la conselleria pedir la licencia del ayuntamiento y viceversa, pero no se lo piden ellas de manera telemática sino que tiene que ir el ciudadano de ventanilla en ventanilla, y ya van 6 registros.
Pero si eso no fuera suficiente y tiene la osadía de contratar una persona su peregrinaje en todavía más bestial o pretende capitalizar el desempleo que tenia por haber trabajado durante su época de estudiante.
En primer lugar, sin tener un solo cliente el primer día tiene que pagar el resultado de dividir su cuota de pago al régimen de trabajadores autónomos, que como buena ley que se precie en este país resulta que las medidas sociales de dicha ley como es la posibilidad de percibir el desempleo no ha entrado en vigor.
Tiene las necesidades de contratar una secretaria o secretario para que nadie se moleste, tiene que pagar del salario que se pague a ese trabajador alrededor un 44% en seguridad social.
Con lo que ya sin tener ni un solo cliente tiene que pagar una media de 1.200.- euros mensuales.
Pero claro la seguridad social no recaba la documentación directamente a la AEAT o a los otros registros, sino que es el pobre ciudadano quien debe acudir a cada registro para solicitar la documentación, una vez obtenida con todas sus fotocopias ya que como es original nuestra administración no permite aportarlo en soporte magnético.
No se crea el lector que es el único registro en materia laboral, sino que debe solicitar en cada municipio de cada autonomía la inscripción ante la autoridad laboral.
Nuestro españolito que tiene algo de ingenio y quiere trabajar en lo que ha estudiado solicita las subvenciones que anuncia la televisión a bombo y platillo, pero ingenuo de españolito.
Resulta que el crédito se encuentran en un programa del mercado común, pues bien presenta toda la documentación exigida que es exactamente la misma que ha solicitado para la apertura del negocio, ya que se incluye el presupuesto de la obra y de la compra del local, que se ha presentado en el ayuntamiento de turno, pero resulta que dicho ayuntamiento no es el competente sino que lo pasa a la conselleria correspondiente de allí al ministerio y de allí llega a Bruselas, por lo que la supuesta ayuda llegara con un poco de suerte en 4 a 6 meses.
Pero el intrépido españolito se le ocurre la idea de ir a una sociedad de garantía reciproca pues bien dichas sociedades que están financiadas por el estado y comunidad autónomas le avalara siempre y cuando el españolito proceda a la constitución de garantías a favor de dicha sociedad.
Como habrá observado el españolito ha tenido que recorrer mas de 10 registros públicos porque en la era de internet resulta que las administraciones no quieren intercambiarse la información.
Si aplicásemos lo que se llama economía de escala a la administración publica resultaría que bastaría un solo registro, con el ahorro de costes que supone pero claro el españolito que no recibe ninguna ayuda del estado por generar riqueza tiene que pagar religiosamente el déficit de las televisiones, las ayudas encubiertas a las entidades financieras que después le hará la competencia, etc.
Existe un organismo que se encarga de la administración electrónica pues bien resulta que ha cambiado su composición mas veces que normas que han introducido en la administración, pero nadie se crea que solo existe ese organismo sino que existe uno por cada ministerio y autonomía.
Como decía Larra vuelva mañana para tener una administración publica eficiente al servicio del ciudadano-contribuyente, y plantear de una vez si queremos un estado unitario o federal con las consecuencias que conlleva que cada ayuntamiento sea competente para dar los servicios a los ciudadanos.
jesus sanchez sanchez
plataforma de las clases medias

(Plataforma Clases Medias).- No hay ya en España partidos de izquierda o derecha, y menos aún derechas buenas o derechas malas. Sólo una superestructura insostenible, infectada de “agentes” que atienden exclusivamente a sus intereses particulares. Un cáncer que se ha extendido a enorme velocidad y que amenaza con llevar al desastre a nuestra sociedad en muy poco tiempo.
Hay también quienes se engañan a sí mismos y, detrás de cualquier iniciativa civil como ésta, apuntan fines oscuros o intereses ridículos para no verse en la obligación moral de aceptar la realidad, tomar partido, esforzarse y ayudar. Otros siguen presos de implantes partidistas o – lo que es aún peor – intrapartidistas; autómatas fieles a los debates ya superados, sólo dispuestos a elevar el tono ante discusiones triviales.
Antes de que se produzca la extinción -dictada por los Gobiernos y las castas parasitarias políticas- de las clases mdias éstas han de disponerse para la última batalla, han de rebelarse. No como un derecho de resistencia, sino como un estricto deber marcado por el instinto de supervivencia.
CONCENTRACIÓN BAJO EL LEMA “MENOS GASTO, MENOS IMPUESTO”
La Plataforma de las Clases Medias, movimiento ciudadano sin vínculos políticos, convoca concentración nacional el 14 de febrero a las 12 horas en la Plaza de Colón de Madrid, bajo el lema ‘Menos gasto, menos impuestos’. La Plataforma de las Clases Medias quiere protestar contra la política económica del Gobierno y contra las masivas incautaciones de fondos de los contribuyentes que endeudan a varias generaciones.
La Plataforma considera que de seguirse esta línea se lleva a la economía española al colapso y a la sociedad al suicidio colectivo, y que no se aguanta una legislatura con este nivel de destrucción de empleo.
EXTRACTO DEL LIBRO ¡SALVAD LA CIVILIZACIÓN!, DE ENRIQUE DE DIEGO
En esta hora decisiva, cuando la civilización se tambalea sin resortes morales, esa rebelión de las clases medias es la última y única esperanza. Mientras mediante la depredación se pretende un ajuste brutal de la población del mundo, de que las clases medias sean capaces de protagonizar una rebelión liberalizadora va a depender el destino de la Humanidad, su salvación o su hecatombe. Nadie va a hacer nada por ellas, pues son las paganas, las expoliadas del sistema, y el futuro que les está reservado es el de su empobrecimiento y su proletarización; la miseria y la servidumbre; quizás la muerte por hambre.
Antes de pasar revista a las poderosas armas que quedan en sus manos para esta postrer batalla, detengámonos a analizar, con concisión, las dificultades de partida.
Los miembros de las clases medias no son políticos profesionales. En muchas naciones –pues la rebelión ha de ser mundial, aunque tenga focos más activos de inicio- carecen de experiencia organizativa, ya que la sociedad civil ha sido fagocitada o controlada o intervenida por el sistema. Detraer tiempo para la movilización, la concienciación y la organización les resulta dificultoso, al tener que atender a su trabajo y a su familia.
Al tiempo, carecen de medios de comunicación a través de los cuales hacerse oir, mientras la casta parasitaria los tiene casi todos a su servicio y, con frecuencia, siguiendo consignas de adormecimiento y desactivación.
Pero las clases medias pueden convertir su desventaja en un activo invencible. Ellas son el músculo y los nervios de la sociedad. Pueden y deben utilizar el trabajo y la familia, y los ámbitos de relación social, como campos de comunicación, influencia y organización. Un movimiento horizontal, escasamente jerarquizado, aparentemente desvertebrado, generará una red capilar que primero se constituya en foco de resistencia y de inmediato en lanzadera para la conquista del poder y la liberalización de la sociedad.
Internet y los modernos sistemas de comunicación son instrumentos poderosos para esa acción civil en red. También medios tan tradicionales y efectivos como la tertulia familiar entre padres e hijos, entre abuelos y nietos, ampliando, después, los círculos, a amigos y compañeros de trabajo. Cada miembro de las clases medias ha de constituirse en un activista, ha de ser líder de sí mismo.
El principal enemigo es interior. Es lo que denomino la ‘trampa de la esperanza’. Muchas personas, y así lo reflejan las encuestas, tienden a pensar que si bien todo irá mal, a ellos, mediante esfuerzo e inventiva, les irá bien; que mientras todo irá a peor, ellos, y sus familias, podrán sortear la tormenta perfecta. El sistema utiliza estos resortes bienintencionados de esperanza para desactivar la rebelión; especula para ello con el momento en que se verá la luz, las aguas volverán a su cauce y se saldrá de la crisis. Ofrecen, mientras tanto, productos degradados para la evasión y el entretenimiento, pan y circo, fútbol, sucesos, concursos y telebasura.
La disposición de ánimo para afrontar el futuro se ha convertido en una trampa. No existe salvación personal. Un número decreciente de expoliados lo irán siendo cada vez más hasta la extenuación. Más paro es igual a menos consumo y menos consumo es igual a más paro; círculo vicioso, espiral sin salida. La crisis actúa como un agujero negro que sube por la escala social: quienes no sienten hoy la crisis, serán sus víctimas mañana. La casta parasitaria política aspira a sobrevivir en una sociedad con una minoría aristocrática y una mayoría de esclavos, sobre los que lanzarán menguantes prebendas en forma de ayudas y subvenciones; comunismo o fascismo, lo mismo da, de tecera generación, con los ritos democráticos vaciados de contenido o directamente pervertidos. Un mundo de señores y siervos, sin clases medias, tras haber diezmado a la población.
No, no existe salvación personal y cualquier mente que no se haya dejado degradar por la propaganda es capaz de entenderlo. La esperanza ha de canalizarse en el esfuerzo común, pues muchos pocos hacen un mucho de extraordinario poder. Hay que regenerar la democracia, hay que cambiar las bases del sistema antes de que éste caiga definitivamente sobre las clases medias, aplastándolas.
Para esta batalla, es preciso no sólo coraje, sino también ideas claras. Es imprescindible ser conscientes de en qué momento nos encontramos. La miseria y la servidumbre, el empobrecimiento y la tiranía no son futuribles que entren dentro de las opciones posibles, sino que ya han sido decretados por los gobiernos y dictados por las castas parasitarias; es sólo cuestión de tiempo: de que en la travesía entre el decreto y la ejecución las clases medias sesteen, se acobarden, se evadan y sean incapaces de rebelarse y no asalten las bastillas de las nomenclaturas.
La democracia ha sido finiquitada. Ha dejado de existir y es preciso recuperarla y regenerarla. Para hacer comprensible la situación baste decir que los gobiernos han dado un golpe de Estado desde arriba y será muy cruento. La democracia, es necesario no olvidarlo, no es el gobierno de una mayoría despótica o manipulada cuya capacidad alcance a la limitación de los derechos personales y mucho menos a la incautación de vidas y haciendas; esos derechos y propiedades son previos, inviolables, indiscutibles. Pagamos impuestos para que los gobiernos protejan nuestras propiedades no para que se incauten de ellas. Lo contrario de lo que ha sucedido. En el ejercicio del poder no sólo es precisa la legitimidad de origen, tan importante o más es la de ejercicio, y el común de los gobiernos la han perdido, han abusado del poder de manera arbitraria, han robado el dinero de los ciudadanos responsables mediante argucias, falsas coartadas y en directo beneficio de las oligarquías financieras.
Los gobiernos están concentrando con esas incautaciones un poder desmedido, que implica una marcha objetiva, al margen de sus intenciones de origen, hacia la tiranía y el totalitarismo. No se puede conceder a un ejecutivo un poder desmesurado sin que abuse de él. Esa es una ley universal, miles de veces demostrada. Si se permite que los gobiernos culminen sus golpes de Estado la rebelión será irreversible y la denuncia se establecerá en los límites de la disidencia moral, que irá siendo perseguida hasta su eliminación.
Esas incautaciones masivas conllevan el empobrecimiento y la extinción de las clases medias. Puede decirse en completa propiedad que las clases medias no tienen otra opción que la rebelión. Es cuestión de supervivencia. Cuando se lleva a nuestras familias a la indigencia, cuando se ha quitado el futuro a nuestros hijos, endeudando a las generaciones futuras, rebelarse no es ni tan siquiera un derecho, es sobre todo un deber, marcado por la propia naturaleza, por el mínimo sentido de decencia y dignidad.
La batalla no está perdida de antemano. Antes al contrario, la casta parasitaria no ha estado nunca tan débil como ahora; el sistema de depredación no se ha mostrado nunca tan voraz como en el momento presente y, al tiempo, tan necesitado. El gigante ha mostrado sus pies de barro. Tantas reuniones, tanto dinamismo espasmódico de los dirigentes muestra bien a las claras que el sistema de expoliación de las clases medias está podrido y ha llegado a sus últimos estadios de bajeza, ha intensificado a sus últimas contradicciones, está dando sus últimos coletazos, que pueden ser letales, cierto, pero también el preludio de su final.
No es éste tiempo para el debate, sino para el combate. Tienen las clases medias para esta batalla decisiva tres armas poderosas y han de utilizar, sin limitaciones, las tres: el voto, el ahorro y la fiscalidad.
Que el mundo se ha quedado sin referencias implica, como corolario, que las clases medias se han quedado sin representatividad, se han quedado sin partidos. En casi todas las naciones, las formaciones que canalizaban sus aspiraciones directa y claramente las han traicionado. La depredación, que siempre había sido la base del sistema, se ha fortalecido como el consenso de todos los partidos. No hay que tener, nunca, miedo a ningún reto, ni perderse en lamentos estériles. Las clases medias han de generar sus propios partidos, presentarse a las citas electorales con su nítida voz regeneracionista, con su propia agenda, blindados a las toscas argucias del mal menor y a las interesadas y degradantes reclamaciones al voto útil.
Las clases medias no sólo han de generar sus cauces de participación política, también han de generar sus propios lobbys económicos, sus instrumentos financieros. Puesto que los gobiernos han concentrado el poder económico, han nacionalizado de hecho los bancos y aspiran a tener el crédito en sus manos, las clases medias han de enfrentarse y boicotear tales designios por pasiva y por activa. Por pasiva, sacando los fondos de aquellos bancos o cajas que estén bajo los dictados de los políticos. Y generando, por activa, con las ventajas y fisuras que ofrecen los diferentes sistemas legislativos, sus propios bancos, sus propios instrumentos de inversión con los que desmantelar el corrupto mercantilismo.
Para que los capitales no fluyan hacia los paraísos fiscales, se han concedido privilegios a las grandes fortunas, que no se permiten a las clases medias, pero la unión de éstas puede conseguir ser un gran fortuna –muchos pocos hacen un mucho- capaz de invertir en medios de comunicación o en grandes empresas, rompiendo la mala práctica de las negociaciones –contra el consumidor: no sólo pagamos la mala gestión y la corrupción en tributos, también en tasas- entre el poder político y empresarios y directivos de las grandes corporaciones.
El arma más poderosa con la que cuentan las clases medias, la más demoledora, es la fiscalidad. Tributación, representación, ese el origen de cualquier democracia. La forma más rápida y contundente de ganar las guerras es cortar los suministros al adversario.
Sin la fiscalidad de las clases medias la casta parasitaria no puede sobrevivir, sin ese flujo de fondos, el sistema de expoliación se vendrá abajo y tendrá que regenerarse y limitarse. Todas las incautación perpetradas y en marcha resultarán fallidas si las clases medias se niegan a pagar facturas que no han firmado, y que han sido giradas en su nombre y en el de sus hijos y en el de los hijos de sus hijos.
Las clases medias han de ir decididamente, han de pasar a la insurrección fiscal. Es un deber. No debemos permitir que, por sus errores, y sin asumir sus responsabilidades, las oligarquías financieras y las castas parasitarias políticas lleven a nuestras familias a la indigencia y conviertan nuestro trabajo en función de esclavos. Habrá que hacerlo, con racionalidad, aprovechando las fisuras del sistema depredador. Y si no, de manera clara, completa y contundente, con todas sus consecuencias.
Ese grito de la rebelión: ‘Con mi dinero, ¡no!’ es el inicio de las soluciones, es la salida auténtica de la crisis de modelo que ha degenerado en una aún más grave de civilización.
Ese grito de la rebelión: ‘Con mi dinero, ¡no!’, es la apuesta y la puesta en marcha de la regeneración democrática, hacia la limitación del poder. El programa regenerador se contiene en las doce propuestas de El manifiesto de las clases medias y se resume en el principio de que quien pueda vivir de su propio esfuerzo no ha de vivir, ni aspirar a vivir, de los demás.
Hago un llamamiento a las clases medias de todo el mundo para que se movilicen, se organicen y se rebelen. En España lo hemos hecho a través de la Plataforma de las Clases Medias (lasclasesmedias.blogspot.com), con cuatro objetivos mínimos: reforma de la Ley electoral para ir al sistema mayoritario de circunscripción uninominal; puesta en marcha del cheque escolar en los diversos niveles educativos; eliminación de toda subvención bajo la coartada de la cultura; sistema de capitalización para las pensiones.
Es preciso combatir el intervencionismo y las castas parasitarias en todas las naciones del planeta. Nos jugamos la supervivencia de la civilización y de la Humanidad. Las ineficiencias en cualquier punto afectan a todos. En esta aventura no vamos solos, nos necesitamos todos. La tiranía política y el intervencionismo económico en cualquier punto del planeta pesa sobre el resto. No queda otra que sacudir modorras y presentar batalla. Esta tercera guerra mundial, interior y planetaria, es más peligrosa que las anteriores, porque no se presenta con desfiles, clarines y estruendos, sino mediante el decaimiento general del día a día. Por eso exige claridad de ideas, movilización general y coraje. El tiempo apremia. No rebelarse es asumir la responsabilidad en la desaparición de una parte importante de la población mundial.
Las clases medias europeas han de desmantelar la onerosa burocracia en la que ha degenerado la Unión Europea.
Hago un llamamiento especial a las clases medias de los Estados Unidos para que se rebelen, para que pasen a la insurrección fiscal, contra los planes depredadores de su gobierno actual, que quiere acabar con su nación como la mayor patria de la libertad que ha conocido el mundo.
El grito común de la rebelión ha de resonar al unísono en los cuatro puntos cardinales: ‘Con mi dinero, ¡no!’.
La montaña de Romeu y el paraje del Piñal, así como la Catalana, son parajes de alto valor ecológico, por su fauna y vegetación. El suficiente como para no ser expoliados y destruidos de por vida. Los puestos de trabajo son un concepto variable así como varia la economía, pero las zonas naturales destruidas por la avaricia empresarial y política, lo son de por vida, o sea para siempre. Los políticos de Sagunto parece ser que solo tienen interés en defender los intereses de la multinacional LAFARGE argumentándose y justificándose sobre la eufemística base de la conservación de los puestos de trabajo de esta empresa. Este razonamiento aparentemente es noble, justo y legítimo, pero solo en apariencia. Estos políticos por medio de este tipo de conflictos, extienden una cortina de humo que ciega a la ciudadanía de los problemas reales que son mucho mas graves. Difuminan en el ambiente una realidad de cierre de comercios, de pequeñas y medianas empresas, de miles de albañiles, electricistas, fontaneros, comerciantes y profesiones de todo tipo que acaban en la miseria y el paro, en incautación por los bancos, hacienda y seguridad social de las viviendas y propiedades de ciudadanos victimas de una crisis potenciada por la negligencia de dichos políticos y entidades financieras. Con LAFARGE, La realidad es otra, puesto que dichos puestos de trabajo son difícilmente conservables en su totalidad, dadas las condiciones actuales de crisis profunda del mercado de construcción, su descenso de facturación, pedidos y financiación. Es por ello que la realidad es otra. Por una parte dichas circunstancias de crisis económica son aprovechadas por esta multinacional, para en mi opinión, “chantajear” la voluntad de nuestros dirigentes y ciudadanos, induciéndonos a aceptar que sigan destruyendo nuestro patrimonio natural y, o ecológico. Pero, ¿porque no lo hacen en propiedades privadas que adquieran libremente?, ¿Por qué lo pretenden terrenos públicos?, Terrenos que nos pertenecen a los ciudadanos, zonas que son del patrimonio de todos. En mi opinión esto sentaría un precedente que posibilitaría que todo propietario individual de terrenos privados pudiera solicitar y exigir a las instituciones competentes, licencias para extracción de áridos, ello les privaría del casi monopolio u oligopolio y ventajismo existente en este mercado local y provincial. No es legitimo que se destruya el patrimonio publico para un lucro privado, y mucho menos cuando ello aporta un beneficio a corto plazo y privado, e implica una destrucción de dicho patrimonio publico de por vida. Los gobernantes y oposición de nuestra ciudad, tiemblan de colitis aguda cuando hacen cuentas de los votos que implica perder el favor de 250 trabajadores, saben que 250 puestos de trabajo implican una influencia negativa sobre mas de 1500 votantes relacionados en mayor o menor nivel con dicha empresa; De sobra sabemos que dicha cantidad de votos decide a un alcalde u otro, y por ello son capaces de vender su alma al diablo; En cambio, a los miles de parados que perdemos nuestro trabajo, autónomos, pequeños y medianos empresarios que cerramos nuestro negocio, perdemos nuestras viviendas y acabamos en la miseria nos ignoran, que nos den por… “ya sabéis”. Así es de mezquina la política, así es de prostituida la democracia, y tenemos lo que merecemos, sí no hacemos algo para evitar que esta gentuza que medra en desgracias ajenas, y las grandes empresas que los corrompen en perjuicio de los ciudadanos se salgan con la suya como llevan toda la vida haciéndolo. De momento, propongo la insumisión fiscal. Un saludo a todos. Implícate aquí. http://www.sagunto-morvedre.tk/ – www. clasesmedias.org saguntomorvedre@gmail.com – conmidinerono@hotmail.com
EFE Para la citada organización la quema de basuras en cementeras, como en el caso de Buñol, Alicante y Sagunto, produce emisiones muy peligrosas para la salud e incorpora la contaminación al cemento.
Por su parte, la refinería de Castellón “produce seis millones de toneladas de hidrocarburos al año, lo que supone el vertido constante de hidrocarburos al medio marino”.
Además, “existe un foco de contaminación importante en Castellón por la industria cerámica, fuente de emisión de contaminantes, entre los que se encuentra el arsénico”.
Según el informe “Contaminación en España”, presentado hoy por la ONG ecologista Greenpeace y que incluye los datos citados, el País Vasco, Cataluña y Andalucía son las comunidades con más focos de contaminación por vertidos industriales, de residuos y petrolíferos y, a la vez, las más contaminadas.
A bordo del Arctic Sunrise, en el Muelle de España del Barcelona, Greenpeace ha iniciado con esta presentación una campaña, con el lema “¿Quién contamina?”, que llevará a este barco de la organización por la costa para señalar a los principales responsables de la contaminación en España.
La responsable de la campaña, Sara del Río, ha denunciado que “la Administración es absolutamente permisiva” con los vertidos y ha reclamado “que se cree una agencia de control de la contaminación que al menos asegure que se cumple, como mínimo, la legislación comunitaria” en materia de residuos.
Julio Barea, también responsable de la campaña, ha señalado que “la connivencia entre el poder económico y el político es escandalosa, casi judicial”, y ha asegurado que en España “las denuncias no van a ninguna parte” y “se contamina, pero no se paga”, a diferencia de lo que ocurre en países como Francia.
La organización ecologista denuncia con esta campaña que la contaminación del medio ambiente es el resultado de políticas industriales, de residuos y de transporte muy laxas y cómplices con la industria.
En la rueda de prensa, se ha recordado que en España el 100% de la restauración de suelos contaminados se sufraga con fondos públicos, frente al 7% de Francia, o que descontaminar el Ebro de los vertidos de sustancias peligrosas efectuados durante más de un siglo por Ercros en Flix costará 200 millones, de los que la empresa “va a pagar muy poco”.
Sara del Río ha situado 25 puntos negros en el País Vasco, 19 focos de contaminación en Cataluña y 15 en Andalucía, y ha señalado, como hace el informe, la coincidencia entre las comunidades con más focos contaminantes y las que tienen una mayor incidencia de cáncer, como revelan los Atlas Epidemiológicos de la Universidad Pompeu Fabra y del Instituto de Salud Carlos III.
“Contaminación en España” recopila la información que existe sobre este tema e incluye también mapas por comunidades autónomas y por los tres sectores más contaminantes: industria, residuos y petróleo, y un listado de los principales focos de contaminación.
Greenpeace ha centrado su trabajo en los tres sectores que más contribuyen a esta situación, según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente: la producción industrial, el vertido y tratamiento de los residuos urbanos y los hidrocarburos.
En la rueda de prensa se han comentado otros casos concretos además del de Ercros en Flix (Tarragona), como el del vertido de residuos tóxicos y radiactivos de Fertiberia y FMC-Foret en Huelva, y la situación de contaminación crónica por hidrocarburos que sufre la bahía de Algeciras, por las gasolineras flotantes en aguas de Gibraltar.
Sobre este último, Sara del Río ha manifestado su confianza en que el Foro España-Gran Bretaña-Gibraltar, que debe celebrarse próximamente, tome medidas para proteger la bahía, y ha reclamado que se legisle para que la industria petrolera tenga que asumir “todos los costes” de la contaminación por hidrocarburos que causa.
En la rueda de prensa, Greenpeace ha reclamado “un calendario de cierre de todas las incineradoras de residuos” porque generan residuos “aún más tóxicos y peligrosos”, según Sara del Río, que ha denunciado que en España, principalmente en Cataluña, se está permitiendo quemar residuos en cementeras, “una práctica aún más contaminante”.